Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno tu amor. Dad gracias al Dios de los dioses, porque es eterno su amor. Dad gracias al Señor de los señores, porque es eterno su amor.
Al único que hace maravillas, porque es eterno su amor. Al que hizo los cielos con sabiduría, porque es eterno su amor. Al que asentó sobre las aguas la tierra, porque es eterno su amor. Al que hizo las grandes lumbreras, porque es eterno su amor: el sol para regir el día, porque es eterno su amor; la luna y las estrellas para regir la noche, porque es eterno su amor.
¡Dad gracias al Dios del Cielo, porque es eterno su amor!