Padre,
Hoy elevamos a Ti nuestra acción de gracias por los 125 años de la Pascua de San José Manyanet, tu siervo fiel, y por la aprobación de las Constituciones de los Hijos de la Sagrada Familia, Jesús, María y José.
Gracias por suscitar en la Iglesia un carisma que une educación y familia, para que cada hogar y escuela refleje el espíritu de la familia de Nazaret, escuela de vida, donde se aprende a vivir en la presencia de Dios.
Gracias porque, siguiendo esta inspiración, generaciones de educadores y familias han ofrecido al mundo un testimonio de tu amor, del valor de la vida y de los valores del Evangelio que nos animan a vivir como hijos y hermanos.
Te pedimos la gracia de mantenernos fieles, acompañando a las familias en el camino de la santidad y a los niños y jóvenes en su crecimiento humano y espiritual.
Que, a ejemplo de la Sagrada Familia, nuestras familias y comunidades caminen en la escucha de tu Palabra, la audacia de la fe, el cumplimiento de tu llamada y el servicio a los hermanos.
Y, si es tu voluntad, danos santas vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal para que, siguiendo a Jesús, puedan continuar esta misión, buscando la mayor gloria de Dios, el honor de la Sagrada Familia y el bien de las familias.
Amén.