Un copo de nieve no pesa nada, pero muchos juntos pueden romper ramas de árbol. Los pequeños, ligeros y humildes también pueden cambiar el mundo.
Señor, ya sé que todavía soy muy joven y que poco puedo hacer contra las injusticias del mundo; pero me gustaría ser tu lápiz y ayudarte a escribir y dibujar un mundo mejor.