Hechos 21, 15-20: San Pablo llega a Jerusalén

“Unos días después, preparamos nuestro equipaje y subimos a Jerusalén. Vinieron también con nosotros algunos discípulos de Cesarea, que nos prepararon hospedaje en casa de un tal Nasón, natural de Chipre, que era discípulo desde los primeros tiempos. Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con alegría. Al día siguiente, Pablo entró con nosotros en casa de Santiago, donde estaban reunidos todos los responsables. Después de saludarlos, les refirió con detalle todo lo que Dios había hecho entre los paganos por su ministerio. Ellos, al oírlo, alabaron a Dios. Luego le dijeron: - Ya vez, hermano, cuántos miles de judíos son ahora creyentes, y todos son fieles observantes de la ley. 

Pablo, estuvo dos años enteros en una casa alquilada por él, y allí recibía a todos los que iban a verlo. Podía anunciar el reino de Dios y enseñar cuanto se refiere a Jesucristo, el Señor, con toda libertad y sin obstáculo alguno”.