Cuando María, siguiendo la ley judía presentó a Jesús en el templo, escuchó la voz del anciano Simeón que decía: “Éste esta puesto como signo de contradicción. Y a ti una espada te traspasará el alma” . A María le quedaron grabadas en el corazón estas palabras. Había acogido la Palabra de Dios en su corazón y estaba dispuesta a ser fiel hasta el final.
Esta fiesta se llama Candelaria, porque este día, en su recuerdo se bendicen candelas y se canta en la procesión. Así le acompañamos, desde aquí y desde ahora, en aquel día en que le anunciaron la espada. En esta fiesta del año 1864 el P. Manyanet junto a los primeros colaboradores hicieron solemne profesión de sus votos religiosos en la capilla del colegio San José de Tremp (Lérida). De este modo inició su andadura la Congregación religiosa de “Hijos de la Sagrada Familia” que él fundó dedicada principalmente a la educación católica de los niños y jóvenes junto con sus familias y proponiendo el modelo de la Sagrada Familia de Nazaret.