Jesús explicaba esta parábola:
Un hombre había plantado una higuera en su finca; esperó a que llegara el tiempo y fue a recoger higos, pero no encontró ni uno.
Entonces dijo al campesino:
—Mira, ya hace tres años que vengo a recoger higos, pero no encuentro ninguno, así que te pido que la arranques, porque está ocupando un terreno que por su culpa no produce nada.
Pero el campesino dijo:
—Señor, déjala todavía un año más. Mientras tanto, yo la cavaré y la abonaré, a ver si así el año que viene da fruto. Si entonces no lo hace, ya la cortaré.
ADAPTACIÓN DE LC 13,6-9